Todos merecemos prosperar, sin importar si decidimos hacer crecer nuestras familias y en qué forma.

Ya sea que desees una familia, que ya tengas hijos o sepas que no estás lista, tener acceso a los servicios de aborto en nuestra comunidad nos da poder sobre nuestro propio futuro. Decidir si, cómo y cuándo hacer crecer nuestra familia es una de las decisiones más importantes que tomamos en la vida. Cuando todos los servicios de salud reproductiva están disponibles y son asequibles, podemos hacer lo mejor para nosotros y para quienes amamos. Con los recursos y el apoyo adecuados, todos podemos prosperar.
 

¿Qué es la justicia reproductiva?

 

La justicia reproductiva es el derecho humano a mantener la autonomía corporal personal, tener hijos, o no tener hijos y criar a los hijos que tenemos en comunidades seguras y sostenibles (según lo define Sister Song). Cuando el gobierno de Arizona aprueba políticas y leyes que dictan y restringen lo que podemos hacer con nuestros cuerpos y cómo debe hacerse, perdemos nuestra autonomía corporal—la libertad de decidir qué es lo correcto para nosotros.

 

La justicia reproductiva no solo se limita al control personal sobre nuestro cuerpo físico, sino que también se centra en el medio ambiente y las comunidades en las que criamos a nuestras familias. Cuando nuestras ciudades son económicamente inestables y carecen de oportunidades de empleo con salarios justos y beneficios de salud, luchamos para ganar el sustento y mantener a nuestra familia. No podemos cuidar nuestra salud y bienestar de la manera que merecemos. Las personas de color enfrentan barreras adicionales debido a las desigualdades raciales sistémicas. Las comunidades de personas nativas americanas, Latinxs y personas de raza negra tienen las tasas de pobreza más altas de Arizona.

 

También es hora de acabar con el mito de que el aborto es solo un problema de las mujeres. El acceso a abortos legales y seguros impacta a todas las personas, incluyendo las familias, las parejas, los amigos, los niños y las comunidades. Llegar a una cita para servicios de aborto no debería ser un proceso agotador. Necesitamos trabajar para cambiar las políticas que crean barreras para acceder a los servicios de salud. Necesitamos cambiar la narrativa que estigmatiza a las personas que eligen el aborto. Cualquier persona con útero que pueda quedar embarazada, incluyendo las personas no binarias, trans, LGBTQ + y las mujeres, especialmente las de comunidades marginadas, son las más afectadas por las leyes restrictivas y las barreras para acceder a los servicios de salud.

1 in 4

Personas que tienen un aborto

62%

Pacientes de aborto que tienen alguna afiliación religiosa

40%

Las personas buscan un aborto porque no pueden pagar el costo de tener un hijo, lo que aumenta el riesgo de vivir en la pobreza

73%

Personas que llaman a AFAZ que ya son madres/padres

49%

Personas que han llamado y que han viajado a otra ciudad para obtener un aborto

VF-PCAZ-Thrive-Billboard-02-ES.png

Pero para demasiadas personas en nuestro estado, esta no es la realidad. Las personas en Arizona enfrentan algunas de las leyes de aborto más restrictivas del país, que incluyen:

 

  • Cita de consejería obligatoria y ultrasonido.

  • Período de espera de 24 horas entre el ultrasonido y el procedimiento.

  • Solo los doctores médicos pueden realizar abortos y administrar medicamentos.

  • Prohibición de telemedicina para medicamentos de aborto.

  • Este año, una nueva restricción entrará en vigor en septiembre de 2021, que prohíbe el aborto por anomalías genéticas.


 

Durante de los últimos años, estas políticas restrictivas han provocado el cierre de clínicas en todo el estado. En la actualidad, solo tenemos ocho clínicas que brindan servicios de aborto en Phoenix, Tucson y Flagstaff.

Las restricciones y barreras afectan a los pacientes que llaman al Fondo para Abortos de Arizona todos los días. Incluso si pueden pagar el procedimiento, también deberán quedarse de una a tres noches debido al período de espera obligatorio, lo que agrega los costos de viaje y alojamiento para cualquier persona que no viva cerca de una clínica. Además de eso, es posible que tengan que buscar un servicio de cuidado de niños si ya son padres y pedir un permiso laboral de ausencia sin goce de sueldo. Las cargas logísticas y financieras creadas por estas barreras son más de las que muchas personas pueden costear.

Map_AZ.png
green%20grass%20field%20during%20sunset_edited.jpg

Las personas embarazadas en las áreas rurales de Arizona carecen de todo tipo de recursos 

El aborto no es la única forma de salud reproductiva que les falta a las embarazadas que viven en áreas rurales. Un estudio reciente del Centro de Salud Rural de la Universidad de Arizona encontró que ocho de los 15 condados de Arizona tienen menos de 10 ginecobstetras disponibles, mientras que dos no tienen acceso, ni a los servicios de salud de obstetricia ni de salud materna.

 

Si una persona que vive en un área rural de Arizona no puede acceder a los servicios de salud reproductiva necesaria para poner fin a un embarazo no deseado, también es muy probable que tenga acceso limitado o ningún acceso en lo absoluto a los servicios de salud prenatal y de posparto. Esto puede provocar complicaciones o situaciones peligrosas tanto para la persona embarazada como para el feto. Agregar más restricciones a la salud reproductiva solo empeora las cosas.

El futuro del acceso al aborto en Arizona

Los legisladores en Arizona y en todo el país han podido promulgar leyes que afectan a las personas de manera diferente según el lugar donde viven y quiénes son. Muchas personas en Arizona ya luchan sin acceso a una clínica, no pueden pagar un aborto y se ven obligadas a continuar con sus embarazos debido a barreras geográficas, económicas, raciales y legales. El derecho legal al aborto que fue establecido por Roe versus. Wade no garantiza el acceso real a los servicios de aborto.

 

Es por eso por lo que estamos construyendo un futuro en el que todas las personas en Arizona, sin importar quiénes seamos o dónde vivamos, tengamos el poder, los recursos y el apoyo que necesitamos para obtener servicios de aborto y prosperar con familias y comunidades felices, seguras y saludables.

 

Para lograr esto, vamos a tener que trabajar todos juntos. ¡Únete a nosotros!